Contigo desde 1955

MASC obligatorios y Procura: ¿cómo cambia la tramitación de conflictos mercantiles y civiles?

Profesionales jurídicos revisando documentación para preparar la fase previa de MASC en conflictos civiles y mercantiles

La tramitación de los conflictos mercantiles y civiles atraviesa una fase de transformación relevante con la incorporación de los MASC (Medios Adecuados de Solución de Controversias) como requisito previo en determinados supuestos. Este cambio no solo afecta al acceso a la vía judicial, sino que modifica de forma directa la organización y gestión del procedimiento.

El proceso deja de iniciarse con la demanda para comenzar en una fase anterior, en la que resulta necesario acreditar una actuación extrajudicial válida. Esta nueva configuración introduce un mayor nivel de exigencia técnica y refuerza la necesidad de control desde el inicio del conflicto.

Desde Sevilla Flores, como despacho de procuradores orientado a la colaboración con profesionales del Derecho, analizamos cómo este nuevo modelo incide en la tramitación procesal y en el papel de la procura.

La fase previa como elemento determinante

La principal novedad reside en la incorporación de una fase previa obligatoria que condiciona el acceso al procedimiento judicial. Los MASC dejan de ser una alternativa para convertirse en un requisito de procedibilidad en determinados asuntos.

Este planteamiento implica:

  • La necesidad de acreditar el intento de solución extrajudicial.
  • El control de los plazos asociados a la fase previa.
  • La correcta documentación de las actuaciones realizadas.
  • La verificación del cumplimiento de los requisitos formales exigidos.

La tramitación del asunto comienza, por tanto, antes de la interposición de la demanda, lo que exige una mayor preparación desde el inicio.

Una tramitación más técnica y exigente

La incorporación de los MASC introduce un incremento del nivel de formalismo en la gestión del conflicto. La fase previa se integra en la estructura del procedimiento y requiere una atención específica para evitar incidencias posteriores.

En este contexto, resulta imprescindible:

  • Realizar una planificación adecuada del asunto desde las primeras fases.
  • Garantizar la validez de las actuaciones previas.
  • Evitar defectos que puedan afectar al desarrollo del procedimiento.
  • Coordinar la estrategia jurídica antes del inicio de la vía judicial.

La tramitación deja de ser lineal para convertirse en un proceso más complejo, que exige control técnico desde el origen del conflicto.

Coordinación y continuidad en la estrategia procesal

El nuevo modelo refuerza la necesidad de una coordinación eficaz entre abogado y procurador. La fase previa no puede entenderse de forma aislada, sino como parte de una estrategia procesal global.

Esta coordinación permite:

  • Mantener coherencia entre la actuación extrajudicial y la posterior demanda.
  • Anticipar posibles incidencias procesales.
  • Reducir riesgos derivados de errores formales.
  • Facilitar una tramitación más ordenada y eficiente.

La continuidad en la gestión del asunto se convierte en un elemento clave para su correcto desarrollo.

El papel del procurador en el nuevo escenario

En este contexto, la figura del procurador se consolida como un garante del cumplimiento procesal. Su intervención resulta esencial para asegurar que el procedimiento judicial se inicie y desarrolle sobre una base adecuada.

El procurador aporta valor mediante:

  • El control de los requisitos de acceso al procedimiento.
  • La supervisión del desarrollo procesal desde su inicio.
  • El control riguroso de plazos y actuaciones.
  • La detección de posibles incidencias en la tramitación.

Su conocimiento práctico del funcionamiento de los juzgados permite asegurar una gestión precisa y sin desviaciones.

Eficiencia procesal en un modelo con fase previa

La exigencia de acudir previamente a un MASC no supone necesariamente una dilación del procedimiento, sino una reorganización de su estructura. En los casos en los que no se alcanza un acuerdo, el proceso judicial se inicia con un mayor nivel de preparación.

Este enfoque favorece:

  • Una mejor definición del conflicto desde el inicio.
  • Una tramitación más ordenada.
  • La reducción de incidencias procesales.
  • Una mayor eficiencia en la gestión del procedimiento.

La fase previa actúa como un elemento que contribuye a una mejor estructuración del litigio.

Seguridad jurídica y control procesal

La correcta acreditación de los MASC se convierte en un elemento esencial para garantizar la seguridad jurídica del procedimiento. La falta de rigor en esta fase puede generar consecuencias relevantes en el acceso a la vía judicial.

En este sentido, resulta fundamental:

  • Asegurar la correcta formalización de las actuaciones previas.
  • Evitar defectos que puedan dar lugar a inadmisiones.
  • Garantizar el cumplimiento de los requisitos exigidos.

El control procesal se amplía, abarcando tanto la fase previa como el desarrollo del procedimiento judicial.

La visión de Sevilla Flores Procuradores

En Sevilla Flores entendemos la incorporación de los MASC obligatorios como una evolución del sistema que exige una mayor planificación, control y coordinación en la gestión de los conflictos.

Nuestra forma de trabajar se basa en garantizar que cada procedimiento se inicie con todas las garantías, permitiendo una tramitación ágil, segura y sin incidencias. La colaboración con despachos y asesorías jurídicas resulta clave para integrar la fase previa dentro de una estrategia procesal coherente.

La experiencia demuestra que una correcta preparación del asunto desde el inicio permite reducir riesgos y optimizar el desarrollo del procedimiento.

Conclusión

La implantación de los MASC obligatorios transforma la forma de tramitar los conflictos mercantiles y civiles, introduciendo una fase previa determinante en el acceso al procedimiento judicial. Este nuevo modelo exige mayor control técnico, planificación y coordinación desde el inicio del conflicto.

En este contexto, el procurador se consolida como un profesional clave para garantizar la seguridad, la eficacia y el rigor en la tramitación. Su intervención permite asegurar que el procedimiento se desarrolle sobre bases sólidas, adaptadas a las nuevas exigencias del sistema.

En Sevilla Flores trabajamos con esta visión: ofrecer una procura orientada al control procesal, la anticipación y la aportación de valor real en un entorno jurídico cada vez más exigente.

Compartir:

Últimos artículos

ISO 9001 / ISO 27001

Tenemos certificado nuestro Sistema de Gestión de Calidad respecto a la norma ISO 9001:2015, convirtiéndonos en el primer despacho del sector de la procura que certifica un sistema de gestión de calidad en España con BUREAU VERITAS.

Pedro Vigueras Zambudio

Gestión juzgados

Técnico de FP Especialista Delineación

Oficial habilitado

Ana Gómez

Gestión juzgados

Licenciada en Historia del Arte. Universidad de Murcia

Oficial habilitada

Pablo Martínez

Informática

Técnico Superior de FP en Administración de Sistemas Informáticos en Red.

Licenciado en Economía. Universidad de Valencia.

Mª Isabel Dionís

Agenda y poderes Apud Acta

Licenciada en Derecho. Universidad de Murcia

Abogada no ejerciente de Iltre. Colegio de Abogados de Murcia

Procuradora no ejerciente del Iltre Colegio de Procuradores de Murcia

Fernando Gil

Contabilidad

Técnico de FP en Administración y Finanzas

Miriam Cárceles

Contabilidad

Administrativa

Cursando Grado de Derecho. UNED

Noelia Callejón

Presentación de escritos y demandas

Grado en Derecho. Universidad de Murcia.